PARTO CON DOLOR O BENDITA EPIDURAL?

En el post de hoy os voy a hablar de las opciones que existen para mitigar el dolor del día del parto, es decir de la epidural and company. Sé que es un tema controvertido, que cada una tendréis vuestra opinión acerca de cómo queréis vivir vuestro parto y que las que ya habéis parido, como yo, habréis vivido cada una una experiencia diferente.

Pues bien, yo me confieso: fan absoluta de la epidural!!!

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Recuerdo el día de mi parto como un día genial, lleno de emociones a flor de piel, de sentimientos nuevos para mí y de alegría, mucha alegría. Fue un día súper feliz, y lo cierto es que el no tener dolor en la fase activa del parto y durante el expulsivo me permitió vivirlo de una forma muy serena, “controlando” la situación. En el caso de mi segundo parto, al ser una cesárea, pues está claro que también fue con anestesia, por suerteeeee, jajajaja! Pero esta fue mi opción, hay muchas otras alternativas, todas igual de válidas. Después de mis dos experiencias personales, de muchísimas guardias en sala de partos y de haber hablado con muchas mujeres que están en trabajo de parto he llegado a una conclusión que siempre intento transmitir a mis pacientes cuando, en la consulta, me preguntan: y qué hago el día del parto? Por un lado querría intentar un parto natural, pero y si no soy capaz?. La conclusión es: no os hagáis un “plan” o idea inamovible de cómo queréis que transcurra vuestro parto, estad abiertas a diferentes opciones, no penséis que se es más o menos madre por decantaros por solicitar anestesia o no. No hay manera de saber cómo evolucionará el parto, cómo toleraremos el dolor, si surgirá alguna complicación…así que lo ideal es dejarse llevar por la situación, por lo que “os pida el cuerpo” y confiar, confiar en el equipo que os va a atender y en vosotras mismas.

En fin, después de esta laaaaarga introducción que he considerado necesaria, os voy a explicar más acerca de la anestesia en el día del parto. Voy a contároslo de forma sencilla, fácil y esquemática, gracias a la información que me ha facilitado la Dra. Mireia Raynard, responsable de anestesia obstétrica del Hospital Quirón Dexeus. Las que tengáis la suerte de coincidir con ella veréis que es un encanto, que transmite tranquilidad y confianza y que además, tiene unas manos mágicas para calmar el dolor! Yo tengo la suerte de estar con ella en el equipo de guardia, y lo cierto es que esto me hace afrontar las guardias con muchísima tranquilidad!

 

Empezamos?

De entrada, lo que todas tenéis que saber: el parto duele, sí, duele mucho. Pero, don’t panic: el dolor es tolerable, de verdad. Simplemente, tenéis que estar mentalizadas de que ese día vais a notar dolor, las contracciones son como un dolor de regla fuerte, que se acompaña de un dolor más sordo y profundo, y tienen la característica de que son muy regulares y dejan un tiempo de “break” entre una y otra. Os va a ser fácil identificarlas, ya veréis. Conforme avanza el trabajo de parto las contracciones se hacen más dolorosas y se concentran en la zona de las caderas, el periné e incluso las piernas. Durante la expulsión del feto, el dolor se concentra en la vulva y el periné, y es un dolor agudo, intenso y bien localizado.

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imagen de creative commons

Y qué técnicas de anestesia hay para mitigar el dolor durante el trabajo de parto?

  • Anestesia Epidural: se puede realizar en cualquier momento del trabajo de parto, si bien es cierto que lo ideal es administrarla cuando el parto ya está en una fase activa (con una dilatación mínima de 3cm del cuello del útero y con contracciones regualeres). Consiste en el bloqueo sensitivo de las raíces nerviosas encargadas de transmitir el dolor durante el parto, y una vez aplicada aliviará el dolor durante todo el trabajo de parto. Es una técnica muy segura tanto para la madre como para el bebé, y la mamá empezará a notar alivio de las contracciones a los 10-15 minutos de la dosis inicial. Luego, a través de un catéter, se irán administrando fármacos para que su efecto dure hasta el final del parto.
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técnica de anestesia epidural

Qué complicaciones puede conllevar? Si bien es una técnica muy segura, en ocasiones puede que no logremos el efecto deseado de calmar completamente el dolor, quedando lo que llamamos “lagunas” o zonas que no están completamente bloqueadas. Otras complicaciones menores son retención de orina en el postparto, náuseas, temblores y dolor de espalda.

  • Anestesia Intradural: también es una técnica de bloqueo sensitivo de las raíces nerviosas responsables de transmitir el dolor durante el trabajo de parto. Se hace mediante la inyección de anestésico local en el espacio subaracnoideo (por dónde discurren dichas terminaciones nerviosas). Está indicada en situaciones en las que, por razones de tiempo, no se puede llevar a cabo una anestesia epidural (por ejemplo, en una fase muy avanzada de la dilatación en el caso de un segundo parto, que suele progresar muy rápido). Su duración es limitada, pero su efectividad es muy alta y el alivio del dolor es prácticamente inmediato.

 

  • Bloqueo combinado epidural-intradural: es una de técnica que combina las dos anteriormente descritas. Su principal ventaja es que precisa de una cantidad muy mínima de anestésico para lograr el alivio del dolor. Asimismo, dicho alivio será muy rápido. Al utilizar poca dosis de anestésico permite mayor movilidad a la madre, lo que se traducirá en una participación más activa durante su proceso de parto (experimentando al mismo tiempo un muy buen alivio de su dolor). Al ser una técnica algo más invasiva que las dos anteriores, se suele reservar para casos puntuales de dolor muy mal tolerado en fases tempranas del parto.
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punción epidural vs intradural

 

  • “Walking epidural”: verdad que habéis oído hablar de ella? Últimamente está muy “de moda” entre todas las embarazadas, todo el mundo habla de la walking y parece que es algo súper revolucionario. Pues bien, en qué consiste? Digamos que el objetivo de las técnicas de anestesia empleadas durante el trabajo de parto es la disminución del dolor materno con efectos mínimos sobre el bebé. La técnica que mejor consigue este objetivo es la epidural, pero su inconveniente quizás es que permite poca movilidad a la madre. Por eso surge la “walking epidural”, que no es más que una anestesia epidural con modificación de las dosis habituales de fármacos. Consigue un alivio del dolor materno pero preservando la fuerza motora de la madre. Esto permitirá a la futura madre disfrutar de su trabajo de parto con muy poco dolor y moviéndose (ya sea caminando o estando sentada en la pelota obstétrica). La madre seguirá notando las contracciones, pero mucho menos dolorosas, y podrá participar activamente en la fase final del trabajo de parto con pujos más efectivos. Ahora bien, en fases muy avanzadas del trabajo de parto la walking epidural no está indicada, pues no logrará atenuar de forma satisfactoria el dolor de la madre.
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fármacos anestésicos

En el caso de que haya que practicar una cesárea, las técnicas anestésicas de elección serán o bien la epidural o bien la intradural. Es decir, la madre estará totalmente despierta y podrá disfrutar del momento del nacimiento de su bebé. La anestesia general quedará reservada exclusivamente para aquellos casos de emergencia en los que se requiera una extracción fetal inmediata y bien por cuestiones de tiempo o por contraindicación materna, no se pueda administrar una anestesia loco-regional.

 

Pues bien, una vez que os he explicado las diferentes técnicas anestésicas que existen hoy en día para aliviar el dolor del trabajo de parto, puede ser que os estéis preguntando: y voy a tener que ser yo la que elija el tipo de anestesia? Y si ese día estoy muerta de dolor y no puedo ni pensar? Y si aguanto bien todo el trabajo de parto hasta el expulsivo, entonces ahí, qué tenía que pedir? Tranquilas, no os agobiéis!! Es cierto que existen diferentes técnicas, pero normalmente será el anestesista el que valorará cuál es mejor en vuestro caso, teniendo en cuenta las características individuales de vuestro parto: es el primer parto? El segundo? Estás ya muy dilatada? Cómo estás tolerando el dolor? Así, que como siempre os digo, confiad en el equipo que os va a atender, no os cerréis en banda a una idea predeterminada y nunca, nunca olvidéis que el objetivo principal de todo el personal de sala de partos es que vuestro parto transcurra de la mejor forma posible.

Por lo que respecta a la “walking epidural”, yo creo que es una súper buena opción para aquellas que quieren sentir las contracciones pero que no quieren que el dolor las ofusque. Y mi consejo cuál es? La walking funciona bien cuando se administra a una paciente que aún tiene la situación controlada, si vais aguantando sin anestesia pero al final no podéis aguantar el dolor en la fase final, mejor una epidural clásica o una intradural, lo que os aconseje el anestesista.

Y, finalmente, las que estéis muy motivadas para intentar un parto natural: está claro que se puede conseguir, que la mentalización previa es básica, y que si lo lográis os sentiréis muy satisfechas con vosotras mismas. Pero…..si al final veis que no lo podréis aguantar, no pasa nada: parir duele, y si hoy en día tenemos alternativas que nos mitigan ese dolor, no debemos sentirnos mal por solicitarlas. También valorad una cosa: un primer parto suele ser mucho más largo y agotador que el segundo, así que si en el primero aguantáis hasta una fase bien avanzada sin anestesia pero la pedís para el expulsivo, por ejemplo, es muy muy probable que en el segundo parto consigáis parir sin ayuda de anestesia!

 

En fin, espero haberos ayudado con este post a resolver las dudas sobre la anestesia en el trabajo de parto. Y, como os he dicho al principio, yo soy más de bendita epidural que de dolor de parto, jajajaja! (pero es que no soy muy valiente…). Por último, antes de acabar, quiero volver a dar las gracias a la Dra Raynard y a todo el equipo de anestesia de Dexeus. Como ginecóloga, un gusto y una tranquilidad el poder contar con un equipo de anestesistas súper preparados las 24h de la guardia de presencia física en sala de partos. Así da gusto hacer guardias!

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17 comments

  1. Hola Sofía! Cómo me ha gustado tu post de hoy, súper útil, mil gracias! Te cuento, ya sabes que aquí en el Reino Unido son muy “naturalistas”, y Jorge nació sin epidural, con ventosa y parto larguísimo y dolorosísimo… no te cuento más detalles que sé que te lo puedes imaginar, jajaja. Y no porque yo me opusiera sino porque me puse en manos del equipo, y me suministraron un opiáceo («diamorphine») que me fue genial durante un buen rato (estaba toda drogada, claro, jaja!), pero luego el parto se prolongó más de lo esperado y ya no podían ponerme la epidural según me dijeron. Total, que ahora para el segundo, pensaba entrar en el hospital con un cartel en la frente que ponga “EPIDURAL YA!!”. Pero al leer tu ultimo párrafo me han entrado las dudas… crees que siendo el segundo y habiendo pasado por lo que pasé en el primero, igual podría intentarlo sin epidural? En el fondo he de reconocer que luego, ya pasado, me alegré porque la recuperación fue rapidísima y pude vivirlo todo tan de primera mano (y disfrutarlo pese al dolor…)… pero me gustaría tener tu opinión! Mil gracias y besos! Carlota

    1. Hola Carlota,
      Pues me alegro mucho de que te haya gustado el post de hoy, gracias mil por tus palabras!
      Por lo que me cuentas: es cierto que el segundo parto es mucho más rápido que el primero, así que si con Jorge lograste parir sólo con diamorphine seguro que en este también lo logras, ya verás. Si no, otra opción es la walking epidural, lo puedes comentar con el equipo médico, a ver qué les parece. Ahora bien, lo que es seguro es que el parto será más corto y más fácil, así que no tengas miedo, que el dolor eterno del anterior no lo tendrás (doler te dolerá, sí, pero menos rato y más soportable).
      un beso grande, estoy aquí para lo que necesites!
      Sofía

      1. Eso espero, muchas gracias!! 🙂 Genial, comentaré lo de la walking epidural a ver qué me dicen… ya te contaré! Besos!

          1. Hola Sofía! por fin tengo un ratito para escribirte… Quería compartir contigo mi segundo parto, a raíz de lo que hablamos aquí. Te diré que al final ni walking epidural, ni diamorphine… ni nada de nada de nada!!! Llegué al hospital dilatada de 9 cm.. te lo puedes creer?? La cara de la matrona cuando le dije que si me podía poner la epidural fue un poema… jajjaaj! Así que poco que contar: las contracciones fueron rapidísimas, en hora y media fuimos al hospital y lo que te digo, ya de 9 cm! No me lo podía creer… A las dos horas de llegar al hospital nació David, con 4 kg (tamopco me lo podía creer!) y todo muy bien. Mucho dolor, pero bueno, como fue tan rápido, sin anestesia de ningún tipo ni episiotomía ni nada, me recuperé rapidísimo así que ahora me alegro. Eso sí… mi conclusión es que poco se puede planear y que parir sin epidural es mi destino… jajjaaja! Veremos qué pasa si algún día viene un tercero… Muchos besos y muchas gracias como siempre por todos tus consejos y por todos tus posts!!! Carlota

          2. Carlota, lo tuyo es de valiente y lo demás….tonterías!!!!
            primero de todo, enhorabuena por el peque, lo he visto en fotos y es una monada!!!!
            Segundo, eres mi ídolo, en serio! 4kg y sin epidural, madre mía!!!
            En fin, normal que luego, a pesar de todo el dolor que pasaste, te recuperases rápido.
            Un beso fuerte, espero verte pronto!!!!

  2. jajaja…. ya ves!! muchas gracias!! Sí, a ver si nos vemos pronto 🙂 Un beso muy grande!

  3. Hola Sofia, primer de tot enhorabona pel blog. M’encanta i m’ha servit molt. Jo sóc de les que penso: «Bendita epidural»!! Actualment estic embarassada de 37 setmanes del meu primer fill, que per cert, en una de les primeres ecos que ens la vas fer tu, en veu fluixeta et vas arriscar dient-nos que seria un nen! Diana! Super benne! Vas encertar!
    En el meu cas, «bendita epidural» per a diversos motius: Quan el nen neixi, si tot va com ha d’anar, haurem estat més de 4 anys per aconseguir-lo: 1 any de cerca via natural, seguit d’1 inseminació i 5 fecundacions! Amb tot plegat, no tinc gens de ganes de passar per un part terriblement dolorós, ni natural, ni res de tot això! Desitjo i somnio amb arribar a 3cm de dilatació i banderilla al canto! Bé, aquesta és la meva opinió dins el teu post! A més a més, a la setmana 25 d’aquest primer embaràs (mai m’havia embarassat, i a la 1a transfer a Dexeus ho hem aconseguit!) van detectar-me el coll de l’úter curt i m’he estat 3 mesos a caseta fent repòs rigurós! Ara, amb l’objectiu mèdic aconseguit puc començar a fer vida relativament normal.
    Una abraçada i potser ens trobem al paritori! Salutti!

    1. Hola Mònica,
      Primer de tot: enhorabona per aquest embaràs!!! ha costat, i tant, i segur que has passat moments de tot, però bueno, com tu dius, ara ja estàs de 37 setmanes, objectiu complert! El dia del part em sembla genial que vulguis la epidural, és una decisió del més encertada. Així, sense dolor, podràs gaudir del moment més important de la teva vida. Ja veuràs, quan neix el teu fill és una experiència brutal, preciosa, emocionant!!! Vinga doncs, molta sort i és clar que sí, a veure si coincidim.
      Una abraçada,
      Sofía.

  4. Moltíssimes gràcies Sofia! Segur que tot anirà molt bé! Dipositarem plena confiança en l’equip mèdic.
    Una abraçada,
    Mònica

  5. Hola Sofía, qué suerte poder contar con diferentes alternativas, pero como bien dices la cosa no se puede planear,siempre pueden surgir imprevistos, en mi caso, estuve 11 horas con contracciones que aunque eran cada tres minutos no eran efectivas, en ese tiempo apenas dilaté 2cm luego no se que hicieron manualmente pero a partir de ahí empecé a dilatar. Pedí la epidural pero esta me causó una bajada de tensión y me tuvieron que bajar la dosis por lo que comencé a sentir la vez dolor, aunque cuando empecé a angustiarme otra vez por el dolor decidieron hacerme una cesárea, mi hijo estaba muy arriba y yo empecé con fiebre. El resultado es que no me veo capaz de tener a mi segundo hijo por paso vaginal, tengo más miedo que con el primero… Me da miedo tener que hacerlo sin epidural al bajarme la tensión, no se qué opciones tendría…

    1. Hola Sara,
      Me imagino que tu primer parto no debió ser fácil, pobrecita…pero eso no te ha de hacer afrontar el segundo con miedo. Si tuviese que ser una cesárea, tranquila, con calma, si te indican que es lo mejor en tu caso pues confía en el equipo. Si, por el contrario, te dicen que puedes intentar un parto vaginal no te agobies pensando que esta vez la epidural tampoco va a funcionar, no tiene porque volver a pasar, ok?
      Un abrazo,
      Sofía

  6. Hola Sofía!!
    Acabo de encontrar por casualidad este blog, y menudo descubrimiento!! es fantástico, enhorabuena!!
    Bien, yo quería saber tu opinión sobre poner la epidural con tatuaje en la zona lumbar, la verdad es que he oído de todo y he leído de todo en el doctor google, jijiji, te cuento un poquito, tengo un nene de 4 años y en el parto lo pase muy mal porque inicialmente se negaron a ponérmela y después de mucho suplicar lo hicieron pero no me fue bien, ahora queremos darle un hermanit@, pero estoy un poco traumatizada y en fin, busco un poco de luz en este asunto.
    Muchas gracias y buen día!

    1. Hola Yolanda,
      Me alegro de que te guste el blog, en serio!
      Lo de poner la epidural con un tatuaje en la zona lumbar: la verdad es que la última palabra la tiene el anestesista, pero si la vez anterior te la pudieron poner no veo pq no te la van a poder poner ahora. De hecho, para ir más tranquila, cuando estés en el 3º trimestre pregúntale a tu gine y que te derive al anestesista, para que te haga una visita preoperatoria y así te quedas tranquila del todo.
      Un abrazo,
      Sofía.

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