PLANES MOLONES CON PEQUES: LA VALL DE BOÍ

Los últimos días de Agosto este verano los hemos pasado en el Valle de Boí, han sido unos días fantásticos, llenos de paz, relax y naturaleza! En este post os voy a explicar todos los planes que hicimos, y voy a intentar transmitiros lo muchísimo que nos gustó el plan.

Primero de todo: el equipazo!!! Integrado por:

  • María, una de mis íntimas amigas, de esas que sabe escuchar, que tiene la cabeza bien amueblada y que es dulce, divertida, espontánea y con carácter. Muy yo, vamos. Además, le va mucho el rollo vida sana y le encanta aprovechar el día (y eso es importante, cuando viajas con alguien, coincidir en la filosofía de vida…así la convivencia sale rodada, natural, sin forzar)
  • Ignacio: 6 años. El hijo de María. Uno de los niños más rubios que existen, con los ojos más azules que os podáis imaginar. Un niño bueno, echado para adelante, decidido, despierto, simpático. Es amigo de Nicolás, mi hijo, y se complementan genial: Ignacio logra que Nico haga cosas que por él solito igual no haría, pues Nico es mucho más introvertido, reflexivo y “miedoso”.
  • Nicolás: 5 años. Mi hijo mayor. Un niño bueno, miedoso, tozudo, hablador, con sus inseguridades, al que le encanta sentirse “como en casa”, que disfruta de los planes en los que se siente cómodo y que adora comer.
planes molones
Ignacio y Nicolás
  • Inés: 3 años. The princess. The one and only. Todo un carácter, cariñosa, valiente, independiente, graciosa y charlatana. Una outsider en toda regla.
  • Yo misma, con mi temperamento, mi carácter y con muchas ganas de que todos disfrutásemos al máximo de esos días de desconexión.

Sigamos: el plan era que no teníamos mucho plan. Me explico, María y yo decidimos que subíamos a Boí unos días, pero no sabíamos cuántos, si dos, tres, cuatro o cuántos. Todo dependería de cómo nos lo estuviésemos pasando. Fuimos a casa de mis padres, que nos la dejaron a nuestra completa disposición. Mil gracias!!! Es un apartamento de montaña, en la Urbanización Plà de l’Ermita (2km por encima de Taüll), con una ventaja enorme: tiene un jardín gigantesco ideal para que los peques corran, construyan cabañas y busquen misterios.

planes molones
jardín espectacular

Así, salimos de Barcelona un lunes prontito después de comer, hartos del calor de la ciudad. El viaje es largo, 3.30h, con más de la mitad del trayecto por carreteras de montaña. La clave del viaje de ida? Parada técnica en Tolva, un pueblecito de Aragón por el que se pasa de subida al valle. Y parada allí por? Pues porque tienen las mejores magdalenas que he probado en mi vida, unas magdalenas artesanas, espectaculares. Paramos allí, por supuesto, y compramos magdalenas y coca dulce, un espectáculo. Luego, directos hacia casa. Al llegar, abrimos las puertas del jardín para que los peques pudiesen correr un rato mientras las mamis organizábamos maletas, nevera, etc…Una vez instalados, nos fuimos a dar un paseo hasta la ermita de Sant Quirze, que se encuentra en un extremo de la urbanización y desde la que se tiene una vista del valle fantástica. Primer contacto con las montañas, el aire puro, el paisaje y…el frío, sí, sí, hacía frío, algo que agradecimos después del calorazo de Barcelona. Antes de ir a casa a cenar dimos una vuelta por la urbanización, y nos quedamos encantadas al ver lo preparada que estaba para niños pequeños. Toda una zona comunitaria con “tirulinas”, columpios, toboganes, castillos hinchables, pistas de tenis, mesas de ping-pong, campo de fútbol, hasta un trenecito que pasea a los peques!!! Nuestros hijos, alucinaron con los castillos hinchables! Además, vimos que había piscina, vamos, todo lo necesario para unos días de verano con niños pequeños .

 

Y cómo nos organizamos nuestra estancia en la montaña? Pues genial!!! Lo primero, enseguida vimos lo bien que lo estaban pasando los niños y lo a gusto que estábamos nosotras, así que decidimos que nos íbamos a quedar 4 noches. Por las mañanas, desayuno impresionante, con pan con tomate, quesos, magdalenas, coca, galletas, café, etc…Los niños, deseando salir a correr al jardín, así que una vez acabado su desayuno, María y yo les abríamos la puerta y…libres, se iban como un cohete a buscar troncos, a jugar a pelota o a explorar por el bosquecito de al lado de casa. Mientras tanto, nosotras un segundo café, tranquilo, hablando de nuestras cosas, disfrutando del paisaje, felices de ver a nuestros hijos “asalvajados” y contentos. Tuvimos muchísima suerte con el tiempo, y si bien es cierto que por las noches hacía frío (cosa que incluso agradecimos), por el día hacía calor y sol. Así, hacia las 12h nos íbamos a la piscina, las mamis tomábamos el sol, los niños corrían y casi nadie nos atrevíamos a bañarnos, jajajaja (el agua estaba congelada). Luego, a casa a comer, tarde, hacia las 15h, y por la tarde excursiones. Estuvimos tres tardes (sin contar el primer día), y los planes que hicimos fueron los siguientes:

1º. Excursión a pie al pueblo de Taüll. Desde la urbanización Pla de l’Ermita hasta Taüll hay un camino fácil, que transcurre al lado del río, y que está perfectamente señalizado. Ideal para hacer con niños pequeños. Los peques felices, descubrieron un puente “movedizo” en el río, tiraron piedras al río y pudieron campar a sus anchas.

Nico e Ignacio en el puente
Nico e Ignacio en el puente

 

flipando en el río
flipando en el río

 

Al llegar al pueblo, picnic-merienda con unas vistas privilegiadas, la iglesia románica de Sant Climent de Taüll, una maravilla, la verdad!

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Después dimos un paseo por el pueblo, precioso, y fuimos a parar a una tiendecita de quesos artesanos que hay detrás de la iglesia de Santa María. Nos atendió una señora encantadora, que nos explicó que los quesos los elaboraban ellos mismos en Taüll, con leche de cabra. Les dejó a los niños probar varios quesos y nos contó a nosotras que organizaban visitas guiadas a su granja los martes y los jueves a las 17.30h. Nos quedamos con el dato, pues enseguida vimos que podría ser un buen plan (y compramos queso, por supuesto)!

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2º. Excursión por el bosque de Durro. Durro es un pueblecito del Valle de Boí, colgado de la loma de una montaña, al que se llega por una carretera estrecha, de curvas impresionantes. Para llegar al bosque de Durro hay que atravesar el pueblo y llegar hasta una ermita románica preciosa. Puedes dejar el coche allí y continuar por el camino a pie o bien seguir un poco más si tienes un 4×4. Nosotras aparcamos en la ermita y nos pusimos a andar, al cabo de poco nos desviamos por un caminito que nos llevó al interior del bosque, a la aventura. Los peques alucinados, pues vimos setas, huellas de animales, piñas, musgo, árboles enormes, de todo…Además, hay varios paneles explicativos de la fauna y la flora locales. Así que les pudimos explicar muchísimas cosas y, cuando veíamos que las fuerzas les flaqueaban, les contábamos historias o les animábamos a buscar pistas a ver si encontrábamos al oso de la montaña. Lo pasamos genial, estuvimos caminando casi 2 horas, cantando canciones a la vuelta y con parada técnica para reponer energía (comimos pistachos que es lo único que habíamos cogido, jajajaja).

los tres mosqueteros
los tres mosqueteros

 

amigos para siempre!
amigos para siempre!

 

3º. La última tarde la aprovechamos para hacer una visita guiada a la granja de cabras de la quesería de Taüll. Rubén, el impulsor del proyecto, es un chico de Barcelona súper amable, que se casó con una chica de Taüll y que después de varios años dedicándose al turismo del esquí, ha decidido apostar por un proyecto de ganadería ecológica y elaboración artesanal. Me parece un proyecto súper chulo, y estoy segura que les irá genial!

los quesos de la Formatgeria Taüll
los quesos de la Formatgeria Taüll

Los quesos que producen son con leche de cabras que se alimentan exclusivamente de pastos y productos ecológicos. Tienen unas 150 cabras que salen cada día al monte, a las cuales ordeñan dos veces al día y con la leche producen unos 5 o 6 quesos diferentes, desde un queso suave y cremoso hasta un queso intenso como es el “craba”. La visita a la granja incluye una ruta por los establos, por la sala de ordeñe y por las salas donde fabrican los quesos. Los niños alucinados, con lo “urbanitas” que son mis hijos, esto de ver cabras, tocarlas y poderlas ordeñar les encantó. Probamos todos la leche de cabra fresca fresca, y la verdad es que está buenísima. Finalmente, realizamos una cata de todas las variedades de quesos de la granja y luego subimos a la tienda que tienen en el pueblo (a la que habíamos ido el primer día) por si queríamos comprar algún queso. Una vez allí nos obsequiaron a todos con un helado hecho con leche de sus cabras. Lo cierto es que estaba buenísimo, y además de contener muchas menos grasas que el de leche de vaca, es apto para intolerantes a la lactosa y alérgicos a la proteína de leche de vaca. Seguro que en unos años estos helados se popularizan!

la tienda de quesos!
la tienda de quesos!
y el carro de los helados!!!
y el carro de los helados!!!

Y como “fin de fiesta” nos fuimos a cenar el equipazo del Valle al restaurante “el Caliu”, de Taüll. Un restaurante de cocina tradicional del pirineo, en el que nos pusimos las botas: de primero, escudella (sopa de montaña, con un caldo de esos contundentes de verdad), y de segundo costillas de cordero a la brasa. Por un día Sofía la hierbas hizo una excepción y comió de todo, estaba brutal!!!

gran cena!
gran cena!

 

En fin, hasta aquí el post de nuestra estancia en la montaña. Una experiencia que nos sorpendió gratamente tanto a María como a mí: los peques lo pasaron en grande, disfrutaron de la naturaleza al 100%, jugaron, comieron mejor que nunca y tuvieron sensación de libertad absoluta. Nosotras? Lo mismo, disfrutamos del paisaje, de nuestros hijos, de nuestros desayunos interminables, de la tranquilidad y el relax que transmite la montaña y del “dolce fare niente”. Conclusión? El año que viene repetimos!!! Nos quedan aún un montón de cosas por hacer en el valle: ir al parque nacional de Aigüestortes, ir al balneario de Boí, pasear por los pueblecitos del valle, hacer más excursiones…..

Por si os interesa, os dejo un link a la web de mammaproof en el que veréis un post sobre unas vacaciones familiares en el valle de Boí, y también un enlace a la web de la formatgeria Taüll.

Como siempre, espero que os haya gustado el post de hoy, sobre planes molones y diferentes para hacer con los peques!

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3 comments

  1. Hola! Acabo de descubrir tu blog buscando información sobre Boí Taull en verano con «peques» . Me ha encantado todo lo que pones y os plagiaremos el plan 😉 Por cierto, unos niños guapísimos. Un beso!

    1. Hola María,
      Pues yo espero poder repetir y subir unos días en septiembre, les encantó el plan y a mi también. En invierno también es una pasada!
      Gracias por leerme y por el piropo a mis peques.
      Un abrazo, guapa.

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